A Mikel le va a costar mucho aguntar sentado en los conciertos.
Las canciones antiguas, de cantar son un oásis en el desierto que son las canciones de escuchar, las nuevas.
Las nuevas, son de Mikel, son buenas, perfectas letras, pero no tienen magia, no ha buscado magia.
Seguro que volverá a levantarse y a hacer magia…